Acerca Del Dr. Sola

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El Dr. Sola se graduó en 1973 en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Enseguida se mudó a Estados Unidos para realizar la residencia pediátrica en la Universidad de Massachussets en Worcester, donde luego fue nombrado Jefe de Residentes en Pediatría. Continuó su residencia con un Fellowship Neonatal, atraído por la especialidad por muchas razones, bajo la estimulación de los Dres. Braden Griffin y Francis Bednarek. Completó sus estudios de post grado en la Universidad California en San Francisco (UCSF), y en el Instituto de Investigación Cardiovascular (CVRI). Sus educadores y mentores fueron Roderic Phibbs, M.D., George A. Gregory, y Joseph A Kitterman, y también fue educado por Julius Comroe, William Tooley y por John Clements.
Antes de volver a su país natal, trabajó durante dos años como neonatólogo en Nueva Orleáns (So. Baptist y Tulane). Por medio de múltiples exámenes el Dr Sola obtuvo licencia médica permanente en varios Estados de USA y también obtuvo un certificado como Pediatra de la Academia Americana de Pediatría y se encontró entre los primeros 400 médicos que obtuvieron un certificado en medicina neonatal y perinatal por medio de examinación de dicha Academia dentro de USA.
Una vez en Argentina, en 1982, estuvo trabajando por poco tiempo en neonatología con un grupo privado, colaborando con la iniciación de la implementación de la ventilación mecánica y de servicios modernos de cuidados intensivos. Pronto se convirtió en el Jefe de los Servicios para el Recién Nacido en el “Hospital de Clínicas” perteneciente a la Universidad de Buenos Aires. Allí, con un grupo joven de colegas, desarrolló los servicios de cuidados intensivos neonatales y estableció la ventilación mecánica; inició el entrenamiento en la neonatología y, en 1985, inició el primer programa de ‘fellowship’ neonatal para aquellos médicos con una residencia pediátrica completa. Por el año 1988, un nuevo Hospital Nacional de Pediatría abrió sus puertas, el Hospital J.P. Garrahan. Allí el Dr. Sola fue nombrado Director de Neonatología, y se le pidió que diseñara la unidad neonatal y los distintos servicios de apoyo. Durante el proceso desarrolló el concepto de “Unidad de Recuperación Neonatal”, donde los padres de los infantes que no necesitaban más del cuidado intensivo, pero permanecían hospitalizados, iban a vivir junto a ellos, mejorando así la transición del hospital a la casa y acortando la permanencia en el hospital. En aquel momento esto fue una idea original y revolucionaria. Tanto en el Hospital de Clínicas como en el Garrahan el Dr. Sola desarrolló los primeros programas organizados en la Argentina para el seguimiento a largo plazo de los recién nacidos ‘graduados’ de la UCIN.
La mayoría de los médicos entrenados por él, tanto en el Clínicas como en el Garrahan, fueron ubicados en puestos de relevancia o conducción, incluyendo a aquellos que llegaron a ser Jefes de Servicios Neonatales en Buenos Aires y en muchas otras ciudades de la Argentina. Algunos de ellos también llegaron a ser investigadores clínicos, y sus primeros trabajos de investigación fueron reconocidos internacionalmente, siendo así aceptados en USA como miembros activos de la prestigiosa ‘Society for Pediatric Research’ de Estados Unidos. También formó a médicos de países Latino Americanos, siendo ellos quienes al regresar a sus países de origen, comenzaron allí con el cuidado intensivo neonatal.
Además en los comienzos de 1983, inició dentro del área de la neonatología el un entrenamiento formal y la educación para las enfermeras en Argentina y en Sud América, siendo un fuerte defensor del desarrollo y del soporte a la enfermería, basado en sus convicciones que el cuidado de las enfermeras es lo que hace a la diferencia en los resultados neonatales.
En Buenos Aires, Argentina, en el año 1985, comenzó a organizar los “Seminarios de Cuidados Intensivos Neonatales” para pediatras y enfermeras, desarrollándose este evento educativo e conjunto para médicos y enfermeras en el mismo lugar y llevándose a cabo duarante los mismos días. Esta fue una de las actividades que el Dr. Sola planeó, adelantándose a su época. En estos Seminarios hubo sesiones plenarias donde entre los conferencistas había enfermeras y padres de recién nacidos enfermos, y los médicos eran audiencia. Los invitados del exterior eran principalmente de USA y Europa, con la participación de más de 1.000 profesionales provenientes de Argentina y países vecinos de Sud América como Uruguay, Chile, Paraguay y otros. Estos Seminarios continuaron luego bajo la dirección de las Doctoras Fariña, Rodríguez y Kurlat, siendo el Dr. Sola un participante activo quien colaboraba con su organización.
En 1989, el Dr. Sola fue profesor de Pediatría en la Universidad de Buenos Aires. Creó también una Fundación sin fines de lucro conocida como la “Fundación para el Recién Nacido” con el fin de ayudar a las familias más humildes y a los recién nacidos enfermos de esas familias.
En el año 1991 el Dr. Sola volvió a la Universidad de California, San Francisco, como Director de los Servicios Clínicos Neonatales. Allí se unió a distinguidos especialistas, formó parte del ‘Fetal Treatment Center’ dirigido por el Dr. Michael Harrison y fue director interino del programa ECMO. También, bajo la supervisión de la Dr. Donna M. Ferreiro, se involucró de manera progresiva en el área de investigación neurológica neonatal. Luego se mudó a Los Ángeles, California, para trabajar como Director de la División de Neonatología en el Hospital Cedars Sinai y también como Profesor de Pediatría en la UCLA. Allí, el Dr. Sola, re estableció el programa de fellowship neonatal, se le otorgó una ‘endowed Chair’ y comenzó a involucrarse en el estudio de la oxigenación y los resultados en cuanto a la mejoría continua de la calidad de los cuidados neonatales.
Antes de aceptar su trabajo actual en MANA, en el Atlantic Health System en Morristown, NJ, fue Profesor de Pediatría, Obstetricia y Ginecología, en la Universidad de Emory, Atlanta, donde también obtuvo el Goddard Scholarship y dirigió la División de Medicina Perinatal Neonatal, el laboratorio neonatal para las investigaciones sobre los mecanismos de injuria y protección en el cerebro en desarrollo y los programas de entrenamiento para el fellowship neonatal. Durante su estadía en Emory esa División se involucró más académicamente, el programa de fellowship creció exponencialmente al igual que la actividad clínica y las fuentes y fondos de financiamiento que crecieron notablemente y, más importante aún, los resultados clínicos neonatales mejoraron notablemente.
Dr. Sola fue Director de Neonatología durante 24 años, en dos países distintos y en seis centros muy grandes. En el año 2006 decidió que había sido Director por muchos años por lo que decidió aceptar un puesto con menos trabajo administrativo, y es donde se encuentra actualmente. Aceptó el puesto de Director de Investigaciones Neonatales y Asuntos Académicos en MANA y AHS/MMH/OLH y Profesor de Neurociencia en UMDNJ.
Las actividades profesionales del Dr. Sola abarcaron la educación, la investigación, la administración y el cuidado clínico y, bajo una evaluación objetiva, ha trabajado muy bien en todas ellas. El Dr. Sola es un “clínico apasionado” que aún continúa brindando cuidados clínicos durante largas horas del día varios meses al año y haciendo guardias dentro del hospital, durante muchas noche y fines de semana del año.
El Dr. Augusto Sola ha desarrollado y colaborado a desarrollar o mejorar innumerables centros neonatales, tanto en Argentina, como en América Latina y en Estados Unidos de América. Desarrolló y estableció también programas de entrenamiento de medicina neonatal; ayudó a muchos médicos y enfermeras en cuanto a su educación, carrera y entrenamiento. Estimula y colabora con muchos a lo largo de varios países de América Latina, América del Norte, el Caribe y España. Muchos de sus amigos y colegas lo llaman “un gatillo”, que desencadena o hace que las cosas se lleven a cabo. Uno de sus primeros alumnos, el Dr. Adrián Soto, quien luego se convirtió en un amigo del alma y que desgraciadamente siendo muy joven murió de cáncer, fue el primero en apodar al Dr. Sola “una enzima,” ya que él decía que Sola actúa sobre un “substrato” y hace que el “producto” final sea excelente. Su pasión y estímulo han resultado en la mejoría del trabajo clínico y de los cuidados en muchos más centros que en los que él trabaja y cuida recién nacidos, conduciendo a que haya muchos más bebés recuperados y sanos en vastas regiones.